Todo sobre la operación de reducción de pecho
La reducción mamaria o mamoplastia de reducción es una cirugía destinada a reducir el volumen de los senos y elevarlos a una posición natural en aquellas pacientes que, por presentar un desarrollo mamario excesivo, padecen dolores de espalda, dificultades para practicar deporte, problemas para encontrar ropa adecuada o afecciones cutáneas en el surco mamario. Hay una gran variabilidad en el grado de hipertrofia mamaria, desde casos moderados hasta grandes hipertrofias que condicionan severamente la calidad de vida. Su corrección requiere reducir el volumen glandular, reposicionar el complejo areola-pezón y remodelar la piel sobrante para restablecer una forma natural y proporcionada. El Dr. López Burbano, con más de 30 años de experiencia en cirugía mamaria en Zaragoza, ofrece un abordaje personalizado y técnicamente avanzado para cada caso, con una técnica propia de sujeción interna que garantiza resultados duraderos y evita el descolgamiento posterior.
La cirugía de reducción mamaria en Zaragoza la realiza el Dr. López Burbano bajo anestesia general en el Hospital Viamed Montecanal. La intervención dura entre 3 y 4,5 horas, el precio orientativo oscila entre 7.000 € y 9.500 €, y la recuperación laboral es de 10 a 14 días, aunque para un trabajo de oficina, la reincorporación laboral puede ser a los 7 días. Las técnicas empleadas incluyen resección del tejido mamario sobrante, elevación del complejo areola-pezón, generalmente mediante pedículo de base inferior, sujeción interna con tirantes dérmicos entrelazados al músculo pectoral, tanto para el polo superior como para el inferior y sutura monofilar reabsorbible subcutánea para minimizar las cicatrices.
En este tipo de intervención, la cicatriz es uno de los aspectos que preocupa a las pacientes. La cirugía de reducción mamaria deja tres cicatrices (T invertida). Aunque estas cicatrices son mayores que en el caso de una cirugía de aumento mamario, es posible minimizarlas para hacerlas menos visibles con un adecuado diseño preoperatorio.
Dr. López Burbano, especialista en operación de reducción de pecho en Zaragoza
La experiencia del Dr. López Burbano en la mamoplastia de reducción en Zaragoza
El doctor Luis López Burbano es cirujano plástico con una sólida trayectoria de más de 30 años y una alta especialización en cirugía mamaria en Zaragoza, con especial dedicación a la reducción mamaria, una de las intervenciones más exigentes dentro de la cirugía estética de mama por la complejidad técnica que requiere remodelar, reposicionar y dar una nueva forma al seno de manera armoniosa y duradera.
A lo largo de su carrera, ha desarrollado un enfoque quirúrgico altamente preciso y personalizado para este tipo de intervención, combinando técnicas avanzadas que permiten reducir el volumen glandular, reposicionar el complejo areola-pezón y lograr un resultado estético natural, armónico y proporcionado. Entre sus aportaciones propias destaca una técnica innovadora de sujeción interna mediante tirantes dérmicos entrelazados al músculo pectoral, tanto en el polo inferior como en el superior, que garantiza resultados duraderos y evita el descolgamiento posterior. Cada caso es estudiado en detalle para adaptar la técnica a las características anatómicas de la paciente y conseguir una mejora tanto estética como funcional.
En la actualidad, el doctor realiza todas sus intervenciones en el prestigioso Hospital Viamed Montecanal de Zaragoza, garantizando un entorno hospitalario de máxima seguridad y calidad asistencial.
El doctor ha recibido varios galardones por su trayectoria, entre ellos el Top Doctors Award 2015 y certificados de excelencia de Top Doctors y Doctoralia en 2016. Además, es miembro de la SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética) y de la AECEP (Asociación Española de Cirugía Plástica y Estética), lo que avala su compromiso con los más altos estándares de la especialidad.
Su práctica en la reducción mamaria se basa en una planificación minuciosa y una visión estética altamente precisa, siempre adaptada a la anatomía de cada paciente y al grado de hipertrofia mamaria. Este enfoque permite tratar de forma integral aspectos clave como el volumen excesivo de la glándula, el exceso de piel, la posición del complejo areola-pezón y la simetría entre ambos senos.
El doctor Luis López Burbano domina diferentes técnicas avanzadas que se combinan de forma personalizada en función de cada caso. Entre las técnicas quirúrgicas más avanzadas que empleamos en la operación de reducción mamaria, y que nos permiten lograr la excelencia en el resultado, se encuentran:

- Pedículo de base inferior, la técnica de elección del Dr. López Burbano por su mayor seguridad circulatoria y de inervación, que preserva la vitalidad y sensibilidad del complejo areola-pezón. En casos seleccionados, optamos por técnicas bipediculadas o pedículos de base supero-medial.
- Resección glandular personalizada, adaptada al volumen que hay que eliminar en cada caso para lograr un resultado proporcional a la figura de la paciente.
- Técnica de sujeción interna con tirantes dérmicos, una técnica de aportación propia del doctor que entrelaza tejido de la paciente al músculo pectoral tanto en el polo inferior como en el superior, evitando el descolgamiento posterior y manteniendo la plenitud del escote.
- Reducción y reposicionamiento areolar, para adecuar el diámetro de la areola al nuevo tamaño del seno y lograr una estética armoniosa.
- Sutura monofilar reabsorbible subcutánea, que permite obtener cicatrices finas sin marcas de puntos exteriores, complementada con tratamiento oclusivo postoperatorio de silicona o poliuretano durante 4 a 6 meses.
- En determinados casos, puede ser necesaria la colocación de un pequeño implante mamario para dar un mayor volumen al polo superior. Aunque son casos muy limitados y cuando la paciente expresa un deseo claro de tener un escote más pleno.
Todo ello se combina con protocolos anestésicos avanzados y de manejo del dolor que contribuyen a un postoperatorio más cómodo y una recuperación más rápida. Desde el momento del alta las pacientes tienen autonomía personal plena, aunque con algún grado de restricción.
El objetivo no es solo reducir el volumen, sino lograr un pecho armónico, natural y proporcionado, que mejore tanto la calidad de vida de la paciente, aliviando dolores de espalda y limitaciones físicas, como su confianza y bienestar. La seguridad, la personalización y la excelencia en cada intervención son la base de su forma de entender la cirugía estética.
La reducción mamaria es una de las intervenciones con mayor índice de satisfacción en nuestra práctica. El cambio que experimentan nuestras pacientes va mucho más allá del resultado estético. Recuperan la libertad de moverse, de practicar deporte, de vestirse como quieren y, sobre todo, de vivir sin el peso físico y emocional que durante años las había condicionado.
Las 8 razones definitivas para elegir al Dr. López Burbano para tu cirugía de reducción mamaria en Zaragoza
La reducción mamaria no es solo una cuestión estética, sino una intervención que requiere un abordaje quirúrgico técnicamente exigente. Con el doctor Luis López Burbano, cada caso se trata de forma individualizada, combinando técnicas avanzadas de remodelación mamaria con un enfoque preciso y natural, para conseguir un resultado armónico, proporcionado y acorde a tu cuerpo, con una mejora real en tu calidad de vida.
- Alta especialización en cirugía de reducción mamaria. La reducción de pecho requiere un enfoque quirúrgico avanzado y personalizado. Cada caso se estudia en profundidad para reducir el volumen, reposicionar el complejo areola-pezón y corregir la simetría de manera integral.
- Técnica propia de sujeción interna para resultados duraderos. No se trata solo de reducir el pecho, sino de darle una nueva forma estable en el tiempo. La técnica propia del Dr. López Burbano, basada en tirantes dérmicos entrelazados al músculo pectoral, evita el descolgamiento posterior y mantiene la plenitud del escote a largo plazo. Esta técnica la llevamos empleando desde mediados de la década de los 90 con excelentes resultados, lo que nos da una perspectiva de muchos años sobre su eficacia y durabilidad.
- Resultados naturales y proporcionados. El objetivo es que el pecho tenga una forma armoniosa, equilibrada y acorde al cuerpo de cada paciente, evitando resultados excesivamente reducidos o poco naturales.
- Diseño preoperatorio basado en el patrón de Wise, para realizar el marcaje preoperatorio y ajustarlo a las peculiaridades de la paciente.
- Planificación personalizada y detallada. Cada paciente presenta un grado distinto de hipertrofia mamaria, por lo que el tratamiento se adapta totalmente a su anatomía, sus objetivos estéticos y su estilo de vida. El marcado preoperatorio se realiza la misma mañana de la intervención, sin prisas y con el tiempo necesario.
- Corrección completa en una sola intervención. Siempre que es posible, se realiza la reducción de volumen, la elevación del complejo areola-pezón y la corrección de asimetrías en la misma cirugía, evitando procedimientos adicionales.
- Recuperación más rápida y mejor postoperatorio. Gracias a protocolos avanzados de anestesia y manejo del dolor, se minimizan las molestias y se favorece una recuperación más rápida y segura. La mayoría de nuestras pacientes retoma su actividad laboral en 10 a 14 días.
- Cicatrices finas y disimuladas. La técnica de sutura monofilar reabsorbible subcutánea, combinada con el tratamiento oclusivo postoperatorio con apósitos de silicona o poliuretano durante 4 a 6 meses, permite obtener cicatrices lo más finas y discretas posible, perfectamente ocultas bajo el sujetador o el bikini.
Resultados de operación de reducción mamaria en Zaragoza: casos antes y después realizados por el Dr. López Burbano
* Todas las imágenes son propiedad del doctor López Burbano, todos los derechos reservados. Se prohíbe expresamente su reproducción, distribución o uso sin el permiso expreso del propietario.
Paciente de 24 años con hipertrofia mamaria severa. Ver caso de estudio.
Paciente de 18 años con gigantomastia y sin hijos. Ver caso de estudio.
Paciente de 24 años con hipertrofia mamaria y sin hijos. Próximamente.
Paciente de 50 años con hipertrofia mamaria. Próximamente.
Opiniones de nuestros pacientes de cirugía mamaria en Zaragoza
* Todas las opiniones están verificadas por las plataformas donde las pacientes han opinado y pueden verificarse en dichas plataformas: Google, Top Doctors y Doctoralia.
Gran profesional, excelente trato; son un gran equipo en el que te sientes muy tranquilo y acompañado en todo momento.
Marta, 28 abril 2026
Fuente: Google
Va a hacer un mes que me operé con el doctor y no puedo estar más contenta. Desde el primer día hasta ahora todos han sido súper atentos conmigo y cercanos, una maravilla. El postoperatorio ha sido increíble y el resultado aún más. No puedo estar más contenta, sin duda recomendable 100%.
Julia, 8 marzo 2026
Fuente: Google
Excelente cirujano. Un trato profesional y personal perfecto. Resultados naturales y un postoperatorio que no me hubiera imaginado. No me arrepiento de haber acudido aqui
Ede, 18 enero 2025
Fuente: Google
Preguntas frecuentes sobre la experiencia del doctor López Burbano en cirugía de reducción de pecho en Zaragoza
El doctor López Burbano cuenta con una experiencia de más de 30 años en cirugía de reducción mamaria. Su trayectoria y el elevado grado de satisfacción de sus pacientes, ha hecho posible que hoy día, el doctor López Burbano esté considerado como de los mejores cirujanos plásticos de Zaragoza, y de toda España.
El doctor López Burbano realiza todas sus intervenciones en el hospital Viamed Montecanal de Zaragoza, en quirófano y con las condiciones óptimas de asepsia.
Aunque es frecuente que este tipo de intervención se haga con 2 equipos que operan ambas mamas simultáneamente, en nuestro caso el Dr. López Burbano prefiere realizarla secuencialmente operando personalmente ambos senos lo que garantiza una mayor simetría en los resultados. Igualmente realiza de forma personal todo el proceso minucioso de sutura tras la reducción.
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Reducción de mamas: un rápido vistazo sobre la operación
Reducción de pecho: ¿Qué es la mamoplastia de reducción?
La reducción de pecho, de mamas o mamoplastia de reducción es la cirugía mamaria destinada a reducir el volumen de los senos y elevarlos a una posición normal en aquellas pacientes que, por presentar un desarrollo mamario excesivo, tienen problemas para vestir, encontrar la ropa adecuada, o incluso padecen dolores de espalda en la zona cervical o dorsal motivados por la sobrecarga.
Esta intervención se efectúa bajo anestesia general con ingreso hospitalario durante una o dos noches. Es una intervención que deja cicatrices generalmente alrededor de la areola seguida de un tramo vertical que continúa hasta el surco submamario, siendo esta última incisión de longitud variable en función de cada caso. Es lo que se conoce como cicatriz en T invertida.
La reducción de mamas requiere un planeamiento preoperatorio minucioso y una técnica depurada para obtener un buen resultado.
Desde hace muchos años hemos introducido una serie de mejoras técnicas personales para esta intervención, como son la sujeción interna de la mama al músculo pectoral tanto en la parte superior como la inferior mediante el entrelazamiento de tejidos propios de la paciente al músculo pectoral a fin de dar un soporte duradero y evitar el descolgamiento posterior.
Hipertrofia mamaria: Causas del desarrollo excesivo de los senos
El volumen excesivo de los senos por encima de las proporciones normales suele originarse en la pubertad, cuando comienza el desarrollo en la mujer. Es lo que se conoce por hipertrofia virginal de las mamas. En estos casos, se recomienda esperar a someterse a una cirugía de reducción de senos una vez que la paciente se haya desarrollado por completo para evitar que el posterior crecimiento de la mama pueda perjudicar los buenos resultados obtenidos con la intervención.
Resulta también frecuente que el desarrollo excesivo de los senos pueda aparecer con posterioridad cuando ha habido una ganancia significativa de peso que haya provocado el crecimiento del tejido graso de la mama.
Con motivo de las maternidades, el tamaño de los senos crece, ya que se están preparando para la lactancia. Este crecimiento responde al cambio hormonal que se produce en la mujer a lo largo del período de gestación. Durante los primeros meses de embarazo, mediado por las hormonas, hay una ingurgitación del tejido glandular y ello redunda en un aumento del volumen mamario.
Generalmente involuciona tras cesar la lactancia, pero ocasionalmente se puede producir un aumento en el tamaño de forma permanente que puede venir acompañado de un descolgamiento visible precisamente por distensión de la piel.
No es infrecuente el aumento sustancial del volumen mamario a raíz de la menopausia debido a las alteraciones hormonales concomitantes con este proceso.
La candidata ideal para someterse a una operación de reducción de pecho
La reducción mamaria está indicada generalmente para solucionar un problema físico. La mayoría de pacientes que acuden a nuestra consulta para someterse a esta intervención, refieren que el volumen excesivo de sus senos interfiere en muchas de las actividades que realizan, como la práctica de deporte, y le causa numerosas molestias físicas, como dolores de espalda focalizados principalmente en la zona dorsal y cervical.
Con frecuencia se produce en la zona del surco una afección cutánea llamada intertrigo que es consecuencia del mantenimiento de la humedad en la zona del pliegue a la que se añade una sobreinfección mixta por hongos y bacterias. Este problema se acrecienta en las épocas calurosas.
Otro queja frecuente es el no poder utilizar ropa interior bonita, y verse obligadas a utilizar sujetadores con mucho refuerzo que resultan poco estéticos.
Los problemas de espalda suelen, además, acentuarse porque es frecuente que las pacientes con una hipertrofia mamaria para intentar disimular un pecho excesivo, adelanten los hombros adoptando una postura poco natural de la columna.
La reducción de mamas también está indicada para corregir un problema estético, cuando la paciente encuentra problemas a la hora vestirse o encontrar ropa adecuada. En pacientes más delgadas, este inconveniente resulta más evidente. Con la intervención, lograremos una silueta proporcionada y armoniosa con el resto del cuerpo.
¿Cómo se aborda la intervención de reducción mamaria?
La intervención de reducción mamaria se planifica de manera totalmente individualizada, ya que cada paciente puede presentar un grado distinto de hipertrofia, asimetría y exceso de piel. El objetivo principal es reducir el volumen, elevar el complejo areola-pezón a su posición natural y remodelar la mama de forma proporcional y armoniosa con el resto del cuerpo.
En este tipo de cirugía, en la mayoría de casos preferimos el abordaje basado en el pedículo de base inferior, por varias razones:
- Es la técnica que ha demostrado mayor seguridad desde el punto de vista circulatorio, preservando la vitalidad del complejo areola-pezón.
- Garantiza en la mayoría de los casos el mantenimiento de la inervación, lo que reduce el riesgo de pérdida permanente de sensibilidad.
- Permite una remodelación precisa del tejido mamario, adaptando el resultado al volumen y la forma deseados.
En este tipo de cirugía, siempre es necesaria la resección del tejido mamario sobrante y del exceso de piel para lograr un resultado natural y duradero. La técnica propia del Dr. López Burbano incorpora una sujeción interna mediante tirantes dérmicos entrelazados al músculo pectoral, tanto en el polo inferior como en el superior, que aporta soporte estable en el tiempo y evita el descolgamiento posterior.
El diseño de las incisiones sigue el patrón en T invertida, con una cicatriz periareolar, una vertical y una horizontal en el surco submamario, cuya longitud se adapta en cada caso al volumen inicial de la mama.
¿Qué cicatrices quedan después de la intervención de reducción mamaria?
Tras una cirugía de reducción mamaria quedan cicatrices, algo inherente a este tipo de intervención dado que es necesario recortar tanto tejido glandular como piel. Sin embargo, con una planificación preoperatoria adecuada y una técnica depurada, estas cicatrices son finas, lineales y quedan perfectamente disimuladas bajo el sujetador o el bikini.
El patrón de cicatrices resultante es el conocido como T invertida, y se compone de tres tramos:
Cicatriz periareolar. Rodea el contorno de la areola y permite reposicionar el complejo areola-pezón a su nueva posición y reducir el diámetro areolar. Es la cicatriz menos visible por quedar en el límite natural entre la areola y la piel.
Cicatriz vertical. Parte del polo inferior de la areola y desciende hasta el surco submamario. Su longitud varía en función del volumen inicial de la mama y del grado de ptosis que haya que corregir.
Cicatriz horizontal. Discurre a lo largo del surco submamario, quedando oculta en el pliegue natural inferior del pecho. Su extensión depende de la dimensión original de la mama y del volumen resecado. Un diseño minucioso permite que la cicatriz quede oculta en el pliegue natural del surco submamario.
Para minimizar la visibilidad de las cicatrices, el Dr. López Burbano emplea sutura monofilar reabsorbible subcutánea sin puntos exteriores visibles, y pauta un tratamiento oclusivo con apósitos de silicona o poliuretano durante 4 a 6 meses tras la intervención, lo que favorece una maduración más controlada del colágeno cicatricial y reduce el riesgo de cicatrices hipertróficas.
Preguntas frecuentes sobre la cirugía de reducción mamaria
En la valoración que realicemos en la consulta, tenemos en cuenta los deseos de la paciente y la situación actual de las mamas. En base a ello, buscaremos un resultado armonioso y proporcionado con la figura, teniendo en cuenta aspectos claves como la forma y tamaño del seno, la calidad de la piel y la simetría.
Este tipo de intervención siempre aconsejamos que, en la medida de lo posible, se realice una vez se hayan desarrollado las mamas por completo. Esto suele ser pasados los 18 años. No obstante, en casos con una hipertrofia muy acusada en la etapa de la adolescencia que afecte al desarrollo psicológico o físico de la paciente, puede estar indicado realizar una reducción mamaria antes de que se haya completado el desarrollo mamario. En estos casos, en los que puede quedar un remanente de crecimiento potencial, puede crecer adicionalmente la mama, aunque más limitadamente, y esta posibilidad debe ser tenida en cuenta al planificar la intervención. Es raro que pueda requerirse una intervención adicional de reducción en un futuro.
En los casos en los que las mamas son de gran tamaño, es habitual que la paciente padezca dolores de espalda que pueden llegar a cronificarse. En ello inciden la sobrecarga sobre la columna vertebral dorsal, además de que las pacientes tienden a curvar la espalda para disimular el volumen mamario excesivo. Todo ello provoca dolores de espalda que limitan y condicionan el día a día de la paciente. Con la cirugía de reducción mamaria lograremos reducir el peso y con ello aliviaremos la carga de la espalda. No obstante, recomendamos también a nuestras pacientes que después de la reducción, acudan a un fisioterapeuta especialista para corregir malos hábitos posturales y tratar contracturas musculares derivadas de los malos hábitos posturales.
No, normalmente no interfiere con los resultados. Después de la operación de reducción de mamas los resultados de las pruebas diagnósticas como la mamografía o la ecografía no se verán alteradas.
La cirugía de reducción mamaria se realiza siempre bajo anestesia general, en quirófano y con todas las condiciones de asepsia y seguridad necesarias. El Dr. López Burbano realiza todas sus intervenciones en el Hospital Viamed Montecanal de Zaragoza, garantizando un entorno hospitalario de máxima calidad asistencial.
El precio de la cirugía de reducción mamaria en Zaragoza con el Dr. López Burbano tiene un coste orientativo que oscila entre 7.000 € y 9.500 €. Esta variación depende del grado de hipertrofia mamaria, la complejidad técnica de cada caso y el tiempo quirúrgico necesario.
El precio incluye la intervención, la anestesia, el ingreso hospitalario y el seguimiento postoperatorio. Para obtener un presupuesto personalizado y ajustado a tu caso concreto, es necesaria una consulta previa con el doctor.
La intervención de reducción mamaria tiene una duración de entre 3 y 4,5 horas, en función del grado de hipertrofia mamaria y la complejidad de cada caso. A mayor volumen a resecar y mayor corrección necesaria, mayor será el tiempo quirúrgico.
Todas nuestras intervenciones se realizan en un centro hospitalario de primer nivel en Zaragoza, el Hospital Viamed Montecanal de Zaragoza, que cuentan con todas las garantías sanitarias y equipos de anestesiología especializados. Con más de 30 años de experiencia y miles de cirugías realizadas, el Dr. López Burbano garantiza un entorno quirúrgico seguro, siguiendo los protocolos más estrictos de la SECPRE para minimizar cualquier riesgo.
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El paso a paso antes de la operación de reducción de mamas
¿Cómo planificamos la intervención reducción de pecho para lograr la excelencia en el resultado?
La excelencia en la reducción mamaria se consigue con una planificación personalizada y minuciosa, adaptada al volumen, la forma y el grado de hipertrofia de cada mama. En esta planificación previa se evalúan aspectos clave como el exceso de tejido glandular a eliminar, el exceso de piel, la posición del complejo areola-pezón, la calidad de la piel y la simetría entre ambos senos.
Se deciden las técnicas quirúrgicas más adecuadas para cada caso, como la técnica del pedículo de base inferior para preservar la vitalidad e inervación del complejo areola-pezón, la resección glandular adaptada al volumen final deseado, la técnica propia de sujeción interna mediante tirantes dérmicos entrelazados al músculo pectoral para garantizar un resultado duradero, y la sutura monofilar reabsorbible subcutánea para minimizar las cicatrices resultantes.
En el marcado preoperatorio empleamos como punto de partida el patrón de Wise, y lo ajustamos a las características de la paciente. Tenemos especial cuidado para que la cicatriz del surco submamario quede restringida a la parte inferior del pecho, sin que sobresalga por la zona medial del pecho para evitar que sea visible en el escote.
El marcado quirúrgico se realiza la misma mañana de la intervención, sin prisas y con el tiempo necesario, ya que un diseño preoperatorio preciso es determinante para obtener cicatrices lo más cortas posible y un resultado proporcional y armónico con la figura de cada paciente. Todo ello, junto con protocolos postoperatorios diseñados para minimizar las molestias y facilitar la recuperación, garantiza que el resultado sea seguro, estético y duradero, devolviendo a cada paciente un pecho natural, equilibrado y acorde a su cuerpo.

Marcaje preoperatorio con patrón de Wise
Antes de realizar la cirugía de reducción mamaria, se lleva a cabo una historia clínica completa y detallada para conocer el estado general de salud de la paciente. Esto incluye una consulta preoperatoria con el equipo de anestesia, análisis de sangre y, según cada caso, pruebas radiológicas o cardiológicas adicionales que permitan planificar la intervención de forma segura y personalizada.
Es fundamental recopilar información sobre posibles alergias a medicamentos y la medicación habitual que tome la paciente, ya que algunos fármacos pueden interferir con el procedimiento quirúrgico. Por ejemplo, los anticoagulantes aumentan el riesgo de sangrado durante y después de la cirugía, por lo que, en caso de ser necesario, el cirujano indicará la pauta a seguir para minimizar riesgos.
En pacientes mayores de 40 años o con antecedentes familiares de cáncer de mama, se realiza también un estudio mamográfico previo como parte del protocolo preoperatorio, garantizando que la intervención se pueda planificar de manera segura y eficaz.
Aunque este proceso pueda parecer largo, hemos organizado los estudios preoperatorios para que se realicen de forma sencilla, rápida y con el mínimo número de desplazamientos. La consulta preanestésica se realiza días antes de la cirugía, mientras que el resto de pruebas pueden efectuarse en un laboratorio de referencia, cuyos resultados se consultan directamente sin necesidad de que la paciente los aporte posteriormente.
Desaconsejamos totalmente un marcaje a contrarreloj en quirófano previo a la intervención, ya que esto puede llevar a incisiones inadecuadas que dejan cicatrices demasiado visibles o resultados poco satisfactorios.Un adecuado diseño y marcado logrará crear un seno del tamaño adecuado y proporcionado a la silueta de la paciente, y obtener cicatrices lo más cortas posible que posteriormente se podrán fácilmente ocultar con el sujetador o el bikini.
Preguntas frecuentes sobre la planificación de la reducción de senos
El volumen de los senos sufrirá cambios durante el año siguiente a dejar de dar el pecho. Es por ello por lo que nosotros recomendamos demorar al menos un año esta intervención, cuando el tamaño de la mama se haya estabilizado y podamos valorar adecuadamente el caso.
Los embarazos posteriores a una cirugía de reducción mamaria pueden alterar el resultado obtenido, ya que el pecho volverá a agrandarse y sufrirá de nuevo los cambios asociados al período de gestación y lactancia. Nosotros aconsejamos valorar esta circunstancia y abordar la operación cuando no se tenga planeado tener más hijos.
A no ser que el aumento de peso sea muy significativo, el aspecto de las nuevas mamas no variará mucho y el resultado de la intervención será duradero.
Generalmente se pierde la capacidad de lactar dado que la intervención realiza numerosas incisiones en el parénquima mamario que interrumpen la continuidad de los conductos galactóforos. No obstante, tenemos casos de reducciones en chicas muy jóvenes que han podido dar lactancia, aunque este extremo no podemos garantizarlo.
El tiempo de baja tras una cirugía de reducción mamaria depende del tipo de actividad laboral de cada paciente. Para trabajos de actividad sedentaria o moderada, la incorporación es posible en un período de 10 a 14 días, mientras que los trabajos que implican mayor actividad física o esfuerzo pueden requerir entre 2 y 3 semanas de recuperación. Para la práctica de deporte, deberá esperarse varios meses, hasta que el cirujano evalúe la correcta cicatrización y verifique la total recuperación de la paciente.
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La técnica en la cirugía de reducción mamaria: ¿Qué procedimientos se emplean?
La intervención se realiza bajo anestesia general, siempre en un quirófano de hospital que nos va a garantizar las condiciones de asepsia necesarias, con un ingreso hospitalario de 24 horas normalmente.
La cirugía de reducción mamaria combina diferentes procedimientos que se adaptan de forma personalizada a la anatomía y al grado de hipertrofia de cada paciente.



La técnica quirúrgica de la reducción mamaria viene condicionada por el hecho de que el complejo areola-pezón (CAP) hay que llevarlo a una posición más alta dentro de la mama, y generalmente reducir el diámetro areolar en concordancia con el nuevo tamaño del seno, para conseguir un resultado estético armonioso.
El complejo areola-pezón es algo que no podemos separar físicamente de la mama, puesto que pondríamos en riesgo su vitalidad. Debe permanecer unido siempre al tejido mamario.
Para conseguirlo, lo que se hace es diseñar un pedículo de tejido que aportará el riego sanguíneo para preservar esta vitalidad y en la mayor parte de los casos garantizará la inervación necesaria para mantener la sensibilidad. La intervención comienza por desepitelizar, es decir, quitar las capas superficiales de la piel del pedículo portador de la areola-pezón. Posteriormente, se realiza la resección del tejido mamario sobrante y del exceso de piel resultante.Paradójicamente, es habitual que, pese a tener un volumen excesivo de pecho, la parte superior esté vacía por el descolgamiento.
Para corregir este defecto y logar un escote bonito y lleno, después de recortar la piel sobrante y reseccionar el exceso de tejido mamario, se acomodan los tejidos entrelazándolos y formando la nueva mama, sujetando tanto el pedículo inferior como los tejidos de la parte superior con tirantes dérmicos entrelazados al músculo pectoral.
Excepcionalmente, hay casos en los que para dar una mayor plenitud del polo superior, se puede emplear un pequeño implante mamario.
La técnica desarrollada por el Dr. López Burbano para lograr una mayor sujeción de la mama
Los años de experiencia y las muchas intervenciones realizadas de reducción de senos nos han hecho preferir el diseño basado en el pedículo de base inferior, ya que es el que ha demostrado ser más seguro desde el punto de vista circulatorio y de inervación.
El problema de los pedículos de base inferior es el posible descolgamiento de la porción inferior de la mama con el paso de los años.
Este aspecto nosotros lo hemos resuelto con una técnica propia como es la sujeción de este pedículo utilizando tejidos propios de la paciente, mediante la creación de unos tirantes dérmicos que entrelazamos al músculo pectoral y que proveen de una sujeción estable en el tiempo.
Basados en este mismo mecanismo, hemos diseñado también una sujeción de los tejidos del polo superior de la mama, con lo que logramos mantener la plenitud en la zona superior del pecho, consiguiendo un escote más bonito.
Tenemos una experiencia de casi 30 años con el uso de esta técnica propia, lo que nos ha permitido corroborar su durabilidad en el tiempo.
Al objeto de obtener la mayor simetría entre los senos la intervención la realiza íntegramente el Dr. López Burbano en ambos senos al igual que todo el proceso de sutura.
Preguntas frecuentes sobre la técnica en la cirugía de reducción mamaria
Nosotros empleamos capas de sutura monofilar reabsorbible por debajo de la piel, por lo que no va a ser necesario retirar los puntos. Esto nos permite crear cicatrices más finas sin marcas de puntos exteriores. En algunas ocasiones, podemos dar algún punto exterior cuando sea necesario. En estos casos, solemos retirar los puntos pasados 4-5 días de haber realizado la operación. De esta forma, evitamos que pueda quedarse alguna marca de puntos visible.
El empleo de drenajes tras una reducción mamaria facilita la evacuación de restos de sangre y fluidos que puedan complicar el postoperatorio. En el caso de las reducciones mamarias se usan drenajes no aspirativos en los laterales de la incisión del surco submamario. Estos drenajes se retiran sin ningún dolor en la primera o segunda cura del período postoperatorio.
Hay que asumir que este tipo de intervención deja cicatrices dado que no solo se reduce el tejido mamario sino también la piel. Es inevitable que donde se haga una incisión en la piel quede una cicatriz consecuencia del proceso reparador. No obstante, después de más de 30 años de experiencia en este tipo de cirugías, hemos depurado la técnica para lograr cicatrices finas que quedan disimuladas bajo el bikini o el sujetador.
En este sentido, es vital hacer una buena planificación y diseño preoperatorio para limitar en lo posible la longitud de las cicatrices. En la calidad de las cicatrices resultantes influye no solo una adecuada técnica de sutura sin marcas de puntos, sino también el tratamiento oclusivo con apósitos de silicona o poliuretano que promueven una formación más limitada del colágeno cicatricial. Este tratamiento oclusivo lo indicamos en los siguientes 4 a 6 meses del postoperatorio. Es simple y no interfiere con una vida y hábitos higiénicos normales. Con un tratamiento adecuado se obtienen cicatrices más disimuladas.
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Así es el procedimiento de reducción de mamas, paso a paso
El día de la cirugía de reducción mamaria está cuidadosamente planificado para que la paciente se sienta segura, tranquila y acompañada en todo momento.
Desde la llegada al Hospital Viamed Montecanal hasta el alta médica, cada paso se realiza siguiendo protocolos precisos y personalizados, adaptados al grado de hipertrofia y a las características anatómicas de cada paciente, con el objetivo de lograr una intervención segura, una recuperación confortable y un resultado armónico, natural y proporcionado.
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¿Cómo es el postoperatorio de una mamoplastia de reducción?
Los mejores resultados se van a obtener cuando la paciente siga todas las recomendaciones postoperatorias que el cirujano le indique, evitando todas aquellas actividades físicas que puedan interferir en una correcta recuperación después de la cirugía.
El cuidado adecuado de las cicatrices finales siguiendo la pauta de tratamiento que indicamos hace que éstas sean finas y lineales y no resulten inestéticas.
Tras el alta hospitalaria, la paciente se va a su domicilio usando simplemente un sujetador de tipo deportivo, sin necesidad de llevar vendajes, sino simplemente un apósito laminar plástico que permitirá ducharse desde el mismo día que tenga lugar el alta hospitalaria.
Con posterioridad, en las semanas siguientes el cirujano hace un seguimiento de la evolución y se realizan dos o tres curas.
Los días posteriores a la intervención, pueden aparecer molestias o dolores moderados. El cirujano le pautará tratamiento analgésico para disminuir el dolor y antibióticos orales para prevenir infecciones.
Las revisiones periódicas después de una reducción mamaria
El control postoperatorio en la cirugía de reducción mamaria es fundamental para asegurar una correcta evolución, especialmente al tratarse de una intervención que combina resección glandular, remodelación de la piel y reposicionamiento del complejo areola-pezón.
Se establece un seguimiento mediante revisiones periódicas:
- Una primera revisión a los 3-4 días de la cirugía, en la que se realiza la primera cura y se retiran los drenajes.
- Una segunda revisión al cabo de 7 días, para valorar la evolución de las cicatrices y la adaptación de los tejidos.
- Una tercera revisión transcurridos 7 días más, para confirmar la correcta evolución.
- Controles posteriores a los 3, 6 y 12 meses durante el primer año, para supervisar la maduración de las cicatrices y la estabilidad del resultado obtenido.
A partir del primer año, se recomienda una revisión anual para valorar la correcta evolución de los tejidos, la forma de la mama y la durabilidad del resultado a largo plazo.
La vuelta a la normalidad después de una reducción mamaria
Según la cicatrización de las heridas y del estilo de vida de la paciente, tanto en su faceta personal como laboral, la incorporación completa a la rutina habitual podrá variar.
Una paciente que tenga una actividad física normal en su trabajo, puede incorporarse a su rutina laboral en un período de unos 7 días.
Para la práctica de deporte, deberá esperarse unos meses, cuando el cirujano evalúe la correcta cicatrización y verifique la total recuperación de la paciente.
Durante la cirugía se actúa sobre el complejo areola pezón, es posible que durante un tiempo la paciente disminuya la sensibilidad en la zona. Sin embargo, esto es normal y transitorio, y suele remitir con el paso de las semanas, no obstante, en el caso de mamas de gran tamaño puede haber una disminución permanente de la sensibilidad.
Riesgos de la cirugía de reducción de senos
La intervención de reducción mamaria debe realizarla siempre un cirujano titulado y con experiencia contrastada en este tipo de operaciones, para garantizar una correcta ejecución y unos resultados satisfactorios, minimizando la posible aparición de problemas y solucionándolos adecuadamente si éstos se presentan.
Son relativamente frecuentes la intolerancia de algún punto de sutura, que se resuelve con facilidad con el uso de crema antibiótica.
Las posibles complicaciones que se pueden presentar asociadas a este tipo de intervención, son bastante infrecuentes, como la necrosis parcial o total de la zona areolar, que nosotros evitamos poniendo mucha atención en la correcta creación del pedículo.
En raras ocasiones se puede formar cicatriz queloide o hipertrófica, para evitarlas aplicamos un tratamiento profiláctico que disminuye este riesgo en muy gran medida.
Preguntas frecuentes sobre el postoperatorio después de reducción de senos
Pese a que se trata de una intervención más compleja que un aumento mamario, el postoperatorio de las reducciones mamarias cursa, en general, con molestias más limitadas. Gracias a la experiencia de años realizando este tipo de cirugías, hemos desarrollado las pautas para lograr que las pacientes tengan un postoperatorio lo más confortable posible. Las molestias que puedan sentirse después de la cirugía son pasajeras y suelen remitir a los pocos días. Una combinación adecuada de analgésicos y antinflamatorios es suficiente para controlar el dolor. A ello se añade un tratamiento antibiótico para minimizar la posibilidad de infecciones.
¿Cuándo podré hacer una actividad normal o retomar mi trabajo tras la cirugía de reducción de senos?
La higiene normal, incluida ducha, se puede realizar a partir de la primera cura tras la intervención ya que colocamos apósitos impermeables sobre las incisiones. A partir de la primera semana se puede retomar una actividad casi normal. Por ejemplo, se puede conducir un vehículo, realizar tareas domésticas sencillas que no requieran hacer gran esfuerzo, se puede coger en brazos un bebé o sentar un niño pequeño. Aquellos trabajos que implican mayor actividad física pueden requerir unas dos o tres semanas para su reanudación.
La respuesta a esta pregunta depende de las molestias que pueda manifestar la paciente. Habitualmente, se pueden volver a mantener relaciones sexuales con cuidado al cabo de 2-3 semanas tras la operación. De cualquier manera, apelamos al buen juicio y sentido común de la paciente.
Después de la intervención, y durante las primeras semanas, es normal la sensación de acorchamiento y pérdida de sensibilidad en la zona del complejo areola-pezón y la piel adyacente. Normalmente, a lo largo de las semanas siguientes se va recuperando la sensibilidad de forma progresiva. Estos efectos suelen ser más acusados cuanto mayor es el volumen mamario inicial, ya que, en mamas muy grandes, los nervios sensitivos suelen estar sometidos a una mayor distensión. En algunos de estos casos, la disminución de la sensibilidad puede ser permanente.
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