La forma de los implantes mamarios: cómo elegir la adecuada

«Te contamos todo lo que necesitas saber acerca de la forma de las prótesis mamarias y cómo elegir la más adecuada»
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Cuando una mujer decide someterse a una intervención de cirugía mamaria con colocación de prótesis de mama, como el aumento de pecho, la mastopexia con implantes, o cuando debe realizarse un recambio de prótesis, uno de los aspectos clave es la elección adecuada del tipo implante.

Una decisión que puede parecer sencilla pero que entraña cierta complejidad, ya que existen muchos aspectos que es necesario valorar para elegir el implante correcto. Una buena elección hará que el resultado sea satisfactorio.

Para entender esta complejidad, debemos comenzar por conocer los distintos criterios que nos ayudan a clasificar las prótesis mamarias. Nos referimos a su contenido, tipo de cubierta, dimensiones (anchura, altura y proyección) y la forma, entre otros. Todos estos criterios son fundamentales para la elección adecuada a cada caso. Independientemente, todos estos criterios están condicionados a los gustos y deseos de la paciente, la propia anatomía y la calidad de los tejidos.

En este artículo nos vamos a centrar en la forma de los implantes mamarios y sus características para con ello tener un criterio correcto para la elección más adecuada. Este es un tema que suscita muchas dudas en nuestras pacientes y genera cierta confusión. Nos parece interesante abordarlo desde nuestra experiencia de tantos años.

La evolución de la forma en las prótesis mamarias

Durante mucho tiempo el único tipo de implante mamario disponible en el mercado, en cuanto a su forma, era el implante redondo. Ello era debido a que el gel de silicona que constituye el relleno del implante era de naturaleza fluida, por tanto, no podía mantener una forma fija.

Con posterioridad la creación de geles de silicona cohesiva posibilitó crear implantes con una forma más similar a la mama natural y ello dio lugar a la creación de los implantes que denominamos anatómicos.

Más recientemente han aparecido los denominados implantes ergonómicos que utilizan como relleno un gel de naturaleza cohesiva y elástica que modifica su forma por la acción de la gravedad e imita la forma anatómica cuando la paciente está de pie y redondea en posición tumbada. En cualquier caso, la naturalidad de la forma es, en líneas generales, superior en los implantes que llamamos anatómicos.

Vamos a analizar cuáles son las características de cada tipo, y para qué casos están más indicados.

Los Implantes Redondos

Los implantes redondos, como su nombre indican, tienen forma redondeada. Durante muchos años era el único tipo de implante disponible. Estas prótesis de mama rellenan de forma idéntica el polo superior y el inferior del pecho, creando un efecto redondeado que se aleja de un pecho natural. Por eso nosotros empleamos en la mayoría de cirugías con prótesis las del tipo anatómico.

En los implantes redondos, hay que considerar un aspecto de carácter geométrico. Desde el punto de vista de la geometría un implante redondo se asemeja a la figura de un casquete esférico. Es decir, es la parte de una esfera cortada por un plano. Consecuentemente conforme se consideran proyecciones más altas, la forma resultante se parece más a media esfera y, por tanto, una forma menos natural. Coloquialmente diríamos que con más forma de pelota.

Comparativa de la proyección del implante: anatómico vs redondo

No obstante, estas prótesis pueden tener ciertas indicaciones donde se consiguen buenos resultados:

  • Es el caso de una mastopexia, en donde hay que primar el relleno de la parte superior de la mama, dando una mayor plenitud a la zona del escote.
  • O en los casos en los que existe un mayor riesgo de rotación del implante. No obstante, como comentaremos más adelante, para estos casos vemos más adecuados los implantes ergonómicos.

Los Implantes Anatómicos

Los implantes anatómicos tienen la forma de un pecho natural de mujer adulta, es decir que la parte superior de la mama forma una pendiente gradual hasta el punto de mayor proyección donde se ubica el complejo areola-pezón, y el polo inferior tiene una forma redondeada.

Vulgarmente se habla de implantes con forma de gota y ello no es correcto ya que esto induce a pensar en la forma de una mama caída (que sería el caso literal de la forma de una gota). Realmente imitan como ningún otro la forma natural de la mama.

Como comentábamos, contrariamente a lo que mucha gente piensa, la forma de las prótesis anatómicas no crea el efecto de una mama caída y muchas pacientes acuden a consulta con ese pensamiento erróneo, considerando que los implantes redondos son mejor opción. Con más frecuencia suelen ser solicitados por pacientes jóvenes, que tienen un ideal del pecho femenino más redondeado porque es lo que suelen ver en amigas de su edad.

La forma de la mama se modifica con la edad, de forma que al comienzo del desarrollo mamario la mama tiene una forma más esférica, pero en pocos años va adoptando la forma definitiva, con un polo superior en pendiente no estrictamente recta y una forma más redondeada en la parte inferior.

Nosotros, en la mayoría de casos, recomendamos implantes anatómicos, ya que rellenan muy bien la parte superior, sin crear un efecto de pelota, y logran ese efecto natural del pecho femenino.

Son implantes que requieren de una mayor experiencia y dominio de la técnica para su colocación y en nuestra experiencia son los que mejores resultados ofrecen en la mayor parte de los casos de aumento primario.

Los Implantes Ergonómicos

Los implantes ergonómicos son una evolución de los redondos. La novedad es que el relleno está hecho con un gel cohesivo de silicona con memoria elástica que tiene la capacidad de adaptarse a la fuerza de la gravedad, de tal forma que su forma varía cuando la paciente está tumbada boca arriba o cuando está de pie.

Esto crea una sensación de mayor naturalidad y un pecho más dinámico, aunque no llegan a imitar al completo la forma de los anatómicos.

Por otra parte, las proyecciones muy altas no pueden sustraerse al aspecto de esferoidal al que hacíamos referencia al principio.

Para nosotros tienen unas indicaciones concretas:

  • Generalmente los usamos en los casos de recambio de implantes antiguos porque la colocación de un implante de tipo anatómico en un bolsillo ya creado para una forma redonda, tiene el riesgo de rotación del implante.
  • También los vemos adecuados para determinadas mastopexias en las que se quiere obtener una mayor plenitud de la parte superior usando para ello implantes pequeños con proyecciones bajas o moderadas.

Consideraciones finales en la elección de la forma del implante mamario

A la hora de elegir la forma del implante, es necesario valorar otros aspectos que van a ser determinantes en el resultado final.

Como en todo, hay excepciones a considerar y por ello el cirujano debe valorar cada caso independientemente y sentar la indicación correcta en función de muchos parámetros como son la forma del tórax, las características de elasticidad y adaptabilidad de los tejidos, la forma y textura de la mama y, por supuesto, las expectativas y deseos de las pacientes.

En otro post comentamos las características de la cubierta de los implantes mamarios, aspecto que también va a condicionar la elección de la prótesis adecuada para cada caso.

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