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Beneficios de una otoplastia

«Te contamos todos los beneficios de una otoplastia y en qué casos la recomendamos»
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Las orejas forman parte de los rasgos que conforman la fisionomía del rostro y juegan un papel fundamental en nuestra autopercepción.

Deben ser armónicas con el conjunto del rostro, de tal forma que unas orejas prominentes se perciben como desproporcionadas en comparación con el resto de la cara y rompen esa armonía.

No siempre unas orejas prominentes, desiguales o de mayor tamaño presentan problemas para la persona. En realidad, es la percepción subjetiva de esa alteración la que puede acabar desencadenando la aparición de un complejo psicológico o afectar a la autoestima.

La cirugía plástica de las orejas, conocida como otoplastia, ofrece una solución quirúrgica para el tratamiento de alteraciones en la forma y tamaño de las orejas.

En el artículo de hoy vamos a analizar cuáles son las anomalías que más frecuentemente se pueden corregir con la otoplastia, y los beneficios que esto reporta a nivel físico, emocional y psicológico.

Anomalías que podemos corregir con una otoplastia

Los casos más frecuentes que solemos ver en consulta son los que afectan a la forma y proyección del pabellón auricular. Lo que se conoce coloquialmente como orejas de soplillo u orejas aladas, constituyen el problema estético más frecuente en la infancia.

En estos casos, unas orejas más despegadas de la cabeza se perciben visualmente como más grandes. La razón de esta separación excesiva de la oreja respecto de la cabeza suele ser la formación insuficiente de uno de los pliegues de la oreja, concretamente, del anti-hélix o pliegue antihelicoidal lo que provoca una mayor proyección del pabellón auditivo.

Con gran frecuencia el problema no es solo un pliegue antihelicoidal insuficiente sino, también, una excesiva dimensión de la concha de la oreja (la porción cóncava situada delante del orificio auditivo). Ambos aspectos deben tratarse conjuntamente en la cirugía.

Las orejas aladas se presentan desde los primeros momentos de la vida, si bien en muchos casos con el crecimiento del cráneo esta desproporción puede verse aminorada. En otros casos no ocurre así.

Es un problema que no afecta perceptiblemente a la calidad de la audición. Su trascendencia es meramente estética y la técnica quirúrgica incide solamente en este sentido.

Si bien la inmensa mayoría de los procedimientos quirúrgicos de otoplastia se realizan para corrección de orejas aladas (hélix valgus en terminología médica), en otras ocasiones pueden tratarse alteraciones de la forma del pabellón auricular surgidas en la edad adulta como consecuencia de traumatismos o accidentes.

Realmente el término otoplastia hace mención a todo tipo de técnicas quirúrgicas que modifican la forma del pabellón auricular.

Problemas derivados de las orejas de soplillo

Este tipo de deformidad, no es solo estética, sino que con gran frecuencia tiene una repercusión psicológica, especialmente en la edad infantil.

Normalmente en la primera infancia los niños no manifiestan ninguna preocupación por este tema.  A partir de los 7-8 años, cuando el niño comienza a tener una mayor percepción de su apariencia física, es el momento en el que surgen estos problemas, especialmente agravados por los comentarios o burlas de otros compañeros.

Apelativos como “Dumbo”, “Pepe soplillo”, “orejones”, “que vas a volar” … son hirientes y afectan al pequeño en una etapa muy importante de su vida, en la que se está forjando la personalidad y, por tanto, hay una mayor labilidad psicológica. A algunos niños esto puede no afectarles, pero a otros puede influirles gravemente.

Ya hemos mencionado que, en muchos casos, cuando el niño va creciendo, las orejas de soplillo se hacen cada vez menos visibles y, en consecuencia, disminuye la percepción de esta deformidad, o bien se disimula mejor con el pelo o el peinado especialmente en el caso de las niñas.

¿Cuándo está indicada la realización de una otoplastia?

Con frecuencia recibimos consultas de padres preocupados por las orejas de su hijo y nos hacen esta pregunta.

Nosotros siempre explicamos a los padres que el momento de plantear una otoplastia es cuando el niño exprese un malestar o complejo por el aspecto de sus orejas. Si el niño no presenta signos de que esta alteración le esté afectando a nivel psicológico, es mejor esperar a que madure y tome él la decisión cuando sea mayor de edad.

Características de la otoplastia ideal

La otoplastia nos va a permitir modificar la posición relativa del pabellón auricular respecto de la cabeza y dar forma adecuada a los pliegues cartilaginosos que forman la anatomía normal de la oreja.

Es importante preservar la naturalidad, de forma que una oreja excesivamente pegada a la cabeza es antinatural y resulta muy artificial. Igualmente, cuando se hace la formación del pliegue antihelicoidal debe realizarse de forma que sea redondeado y no resulte demasiado agudo o angulado.

Hay muchas técnicas de otoplastia y cada una tiene sus características particulares.

La técnica de otoplastia que utilizamos desde hace muchos años, precisamente cuida el aspecto de naturalidad en la forma del antihélix en el sentido que mencionábamos antes.

En muchos casos hay que tratar la prominencia excesiva de la concha auricular en la misma intervención. No somos partidarios de las técnicas que, para resolver este problema, recortan el exceso de cartílago para darle una menor proyección ya que originan un pequeño pliegue en la piel que aunque es muy poco perceptible, requiere mantener cuidados higiénicos en lo sucesivo para mantener la limpieza.

Nuestra técnica no recorta cartílago, sino que reposicionamos la concha de la oreja fijándola al periostio mastoideo (la parte de hueso craneal que está justo detrás de la oreja), evitando una aproximación excesiva. Esta fijación es permanente y estable en el tiempo y, aunque nunca se nos ha dado el caso, se podría modificar, habida cuenta de que no se ha eliminado ninguna porción de cartílago.

Beneficios de la otoplastia

El principal beneficio es la consecución de una mayor armonía del rostro en el que los pabellones auriculares son visibles frontalmente, pero guardando una separación correcta.

En orejas grandes la corrección del posicionamiento favorece la percepción visual de una menor dimensión de las orejas.

Esta corrección estética conlleva también un beneficio a nivel psicológico, ya que eliminamos el problema que nos acompleja.

Las cicatrices de la otoplastia no son visibles incluso desde atrás. Nosotros, en lugar de situar la cicatriz en el pliegue entre la oreja y la cabeza, lo hacemos inmediatamente por detrás del borde externo de la oreja y, al quedar este plegado hacia atrás, la cicatriz solo es visible si separamos la oreja con la mano.

Uno de los beneficios que nos refieren buena parte de los pacientes es que ya no se ven obligados a llevar el cabello largo de forma que tape las orejas. Muchas mujeres nos manifiestan que hasta el momento no habían podido recogerse el pelo en una coleta o un moño y ahora pueden hacerlo sin ningún problema que les acompleje.

Otra de las grandes ventajas de este tipo de cirugía es que puede realizarse de forma ambulatoria con anestesia local. Siempre operamos en un quirófano de hospital, lo que nos garantiza las condiciones de asepsia y seguridad necesarias.

Con la anestesia local no se percibe ningún dolor y, si bien, en las horas siguientes una vez pasado el efecto de la anestesia puede presentarse ciertas molestias, estas son bastante leves y se tratan de forma eficaz con la pauta analgésica que prescribimos a nuestros pacientes.

La experiencia de muchos años nos ha permitido optimizar los cuidados postoperatorios de las otoplastias haciéndolos muy sencillos.

Al día siguiente de la intervención, se retira el vendaje almohadillado que se colocó tras la cirugía y, a partir de entonces, basta con llevar una cinta de pelo elástica, tipo tenista o una diadema y colocar una tira de gasa embebida en una solución antiséptica higroscópica tras las orejas (este material lo proporcionamos a nuestros pacientes junto con las indicaciones para realizar la cura).

La banda elástica debemos llevarla de forma permanente durante los primeros 8 días y, posteriormente sólo por las noches durante el primer mes.

Tampoco es necesario retirar puntos, ya que los puntos que aplicamos para la sutura de la piel son reabsorbibles.

Aunque se trata de un procedimiento poco invasivo y en apariencia sencillo, es una cirugía que requiere de experiencia y dominio de la técnica para lograr la excelencia en el resultado

En el caso de los niños, dado que pueden tener una mayor tendencia a la generación de cicatrices hipertróficas, hay que monitorizar un poco más el seguimiento del proceso de cicatrización. Si se constata la tendencia a la formación de cicatrices gruesas hay que iniciar un tratamiento con cremas de silicona y en algunos casos, más raros, con infiltración de corticoides.

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