Los beneficios de una mastopexia o cirugía elevación de senos

«Descubre los beneficios de una mastopexia y en qué casos la recomendamos»
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La cirugía estética mamaria comprende diversas técnicas encaminadas a mejorar el pecho femenino. Dentro de estas técnicas, la mastopexia se ha convertido en los últimos años en una de las intervenciones que más satisfacción produce en la paciente, ya que logra una mejoría estética sustancial de la mama que ha podido descender a consecuencia de los años, de los embarazos o por las repentinas ganancias y pérdidas de peso significativas.

Esta cirugía corrige el aspecto estético de la mama, elevando el complejo areola-pezón a la posición correcta, modificando el contorno de la mama y rellenando el polo superior. Para lograrlo, es necesario extirpar la piel sobrante para conseguir un retensado y elevación de la mama.

En muchos casos la mastopexia suele acompañarse de la colocación de un implante, cuando el volumen mamario sea insuficiente para lograr la plenitud deseada; o de una reducción mamaria, cuando el pecho sea muy voluminoso y sea necesario reducir el volumen del tejido mamario.

Una buena planificación preoperatoria es esencial para alcanzar un buen resultado y lograr cicatrices más pequeñas y disimuladas.

En el artículo de hoy queremos abordar esta cirugía desde la perspectiva de los beneficios que aporta a la paciente, principalmente estéticos y psicológicos. Para ello, resulta esencial conocer en primer lugar qué aspectos de la mama podemos corregir con una mastopexia y cuál es la candidata ideal.

Problemas que podemos corregir con una cirugía de elevación de senos

El descendimiento de la mama por debajo del surco submamario es lo que conocemos como ptosis mamaria. El grado de ptosis de la mama se relaciona con la posición que ocupa el complejo areola-pezón dentro de la estructura mamaria, con una escala conocida como la escala de Regnault.

grados ptosis mamaria

Con la mastopexia podemos corregir cualquier grado de ptosis mamaria, aunque hay que tener en cuenta que, dependiendo del grado de descendimiento de la mama, la técnica puede variar ligeramente al igual que las cicatrices resultantes, ya que la cantidad de piel a extirpar varía de un caso a otro.

En este sentido, en los casos de ptosis mamaria moderada, cuando el complejo areola-pezón se sitúa a la altura del surco submamario, la técnica permite realizar la intervención con una única cicatriz que se sitúa en el contorno de la areola, es la llamada mastopexia periareolar.

En los casos de grado II y III, cuando el CAP desciende por debajo del surco submamario, va a ser necesaria una cicatriz adicional que discurrirá desde la areola hasta el surco submamario (mastopexia vertical). En estos casos la cicatriz resultante es alrededor de la areola y se continúa con una cicatriz vertical en el polo inferior de la misma

En los casos más severos, será necesario una tercera incisión, a lo largo del surco submamario (mastopexia en T invertida).

¿Cuándo recomendamos la realización de una mastopexia?

Como comentábamos antes, la mastopexia es la intervención indicada para corregir la ptosis mamaria. En este sentido, podemos encontrarnos con diferentes casos en los que la mastopexia está especialmente indicada.

Tras el embarazo y la lactancia. En estos casos, solemos recomendar a la paciente la intervención siempre que no tenga planeado quedarse de nuevo embarazada, ya que una nueva maternidad puede provocar que la mama vuelva a descender.

Pechos muy voluminosos. En mujeres con un excesivo volumen de las mamas, es frecuente que éstas desciendan, y que este descenso se vea acusado con el paso de los años. En estos casos, y cuando la paciente se encuentre en un peso normal, recomendamos realizar una mastopexia combinada con una reducción mamaria, que puede ser en mayor o menor grado según los casos, para eliminar el exceso de tejido mamario que provoca también el descendimiento.

En pacientes jóvenes, recomendamos esperar a que la mama se haya desarrollado por completo, para evitar que el resultado de la cirugía pueda verse alterado por una ganancia de volumen mamario fruto del desarrollo normal.

Igualmente, solemos recomendar a las pacientes la planificación de la cirugía cuando se encuentren en un peso normal y estable, ya que las ganancias y pérdidas ponderales suelen afectar al resultado de una mastopexia.

El caso de la mama tuberosa es especial, ya que incluso mamas relativamente pequeñas pueden presentar aspecto de mama descendida habida cuenta de que hay una anomalía en la distribución del tejido mamario con insuficiencia de relleno en el polo inferior. En este sentido se puede consultar la sección de tratamiento de la mama tuberosa.

Características de la mastopexia ideal

La complejidad de esta intervención radica en que es necesario, por un lado, eliminar la piel sobrante, y, por otro lado, lograr reposicionar correctamente el complejo areola-pezón, dándole a la mama una forma natural. Por ello resulta esencial el dominio de la técnica a realizar y el correcto diseño preoperatorio. De esta forma, conseguiremos cicatrices más disimuladas y una forma bonita y natural de la mama.

La valoración previa en consulta es la base para hacer una buena planificación y diseño preoperatorio.

En esta valoración deben tenerse en cuenta muchos aspectos. En primer lugar, las características de la mama, como pueden ser el grado de descendimiento, el volumen de la mama y la calidad y flexibilidad de la piel. Además, es importante conocer los gustos y deseos de la paciente, que nos guiarán en la forma más adecuada de abordar la intervención.

Con toda esta información el cirujano puede realizar un correcto diseño preoperatorio, planificando minuciosamente por donde van a discurrir las cicatrices y la piel que será necesario eliminar.

El beneficio de una mastopexia

El principal beneficio que ofrece una mastopexia es a nivel estético, logrando una mama que recupera su posición natural, con una forma más bonita y que resulta armónica en la silueta. Esto provoca un rejuvenecimiento instantáneo de la mama, que permite a la paciente volver a vestir con ropa que antes no le sentaba bien, y lucir un escote más atractivo.

Este cambio resulta especialmente visible ya que la mama ya no presenta una piel distendida, sino que se muestra más plena y firme.

Además del evidente beneficio estético, la cirugía de elevación de senos logra un impacto positivo a nivel psicológico, ya que la paciente recupera la silueta y el contorno de la mama, viéndose más atractiva frente al espejo, y aumentando con ello su confianza y autoestima.

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