* Todas las imágenes son propiedad del Doctor López Burbano, todos los derechos reservados. Se prohíbe expresamente su reproducción, distribución o uso sin el permiso expreso del propietario.
En este caso de estudio se realiza un aumento de pecho en Zaragoza a una paciente de 23 años, sin antecedentes de gestaciones, que acude a consulta por presentar una deformidad mamaria compatible con mama tuberosa, caracterizada por base mamaria constreñida, desarrollo insuficiente del polo inferior y dilatación areolar.
La paciente desea un aumento de pecho natural que se vea proporcionado a su complexión corporal y estatura.
Corrección de mama tuberosa con implante mamario y corrección del diámetro areolar
Tras la valoración clínica y el análisis de proporciones corporales, se plantea una cirugía de remodelación de la forma tubular de la mama y colocación de implantes, empleando técnicas específicas orientadas a corregir la morfología tuberosa y mejorar la armonía global del pecho.
El abordaje quirúrgico incluye la colocación de implantes mamarios en plano submuscular, seleccionando la prótesis con el objetivo de aportar volumen y mejorar la proyección manteniendo un resultado natural.
De forma complementaria, se realiza la liberación del tejido constreñido mediante incisiones radiales en el parénquima mamario, lo que permite expandir la base de la mama, recrear la curvatura del polo inferior y optimizar la distribución del tejido glandular. Asimismo, se lleva a cabo un descenso del surco submamario de aproximadamente 2 cm, contribuyendo a una posición más anatómica y equilibrada de la mama.
Para corregir la dilatación areolar, se efectúa una reducción del complejo areola-pezón mediante escisión periareolar tipo “donut”, estableciendo un diámetro final acorde con las nuevas proporciones mamarias. La estabilidad del resultado se refuerza mediante una sutura con la técnica de round-block con hilo no absorbible, complementada con puntos intercalados monofilamento reabsorbible, favoreciendo un adecuado control de la tensión y una cicatriz de buena calidad estética.
El postoperatorio transcurre sin incidencias. Las fotografías a los 10 meses evidencian un resultado estable, con una mama de aspecto más redondeado, proporcionado y natural, una areola de tamaño adecuado y una correcta definición del polo inferior.
Este caso pone de manifiesto la importancia de un abordaje integral y personalizado en la corrección de la mama tuberosa, combinando técnicas que actúan tanto sobre el volumen como sobre la forma y las proporciones.



