otoplastia
"Conoce la técnica y los resultados que puedes obtener."
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Cirugía de las orejas ¿Qué es la Otoplastia?

La otoplastia o cirugía de las orejas es el término que designa a los distintos procedimientos quirúrgicos plásticos y estéticos destinados a modificar la forma de los pabellones auriculares cuando, debido a una malformación, traumatismos u otras anomalías, tienen una apariencia estética inadecuada.

Aunque se denominan otoplastia todas las intervenciones sobre la forma, ya sea por malformaciones o por deformidades adquiridas del pabellón auricular, aquí nos referiremos mayoritariamente a la intervención más frecuente en Cirugía Estética que es la corrección de orejas separadas (orejas de soplillo u orejas aladas). En este caso la cirugía tiene por finalidad la corrección de la forma y su relación con la cabeza, mejorando con ello también su funcionalidad.

En la mayor parte de los casos la intervención mayoritariamente actúa sobre el cartílago que da la forma a la oreja, modelando sus pliegues y en menor medida sobre la piel, corrigiendo con ello:

  • La excesiva separación de la oreja respecto de la cabeza
  • Las asimetrías que puedan existir entre ambas orejas
  • Algunos aspectos de la forma como irregularidades u otros

El caso más habitual es el de la corrección de los pabellones auriculares cuando están demasiado separados de la cabeza. Este problema es el comúnmente llamado orejas de soplillo u orejas aladas, aunque se pueden corregir otras anomalías.

Se actúa sobre el cartílago que da la forma a la oreja, modelando sus pliegues y corrigiendo así la separación excesiva.

Tipos de anomalías y malformaciones de la oreja

Morfología de la oreja

La forma de la oreja depende, en sus dos tercios superiores, del cartílago auricular, que está cubierto por delante y por detrás de una fina piel, en tanto que el tercio inferior o lóbulo es más carnoso y no contiene cartílago.  La oreja normal tiene una serie de relieves y concavidades, tal y como se ilustra en la imagen inferior, que forman el pabellón auricular.

Cada una de las partes que conforman la oreja tiene como objetivo brindar el soporte necesario para el correcto funcionamiento del órgano auditivo.

El nombre de los distintos pliegues y concavidades del pabellón auricular están ilustrados en la figura adjunta. Vamos a hacer referencia a los que guardan más importancia de cara a los procedimientos quirúrgicos, si bien pueden existir problemas que afecten en mayor o menor medida a todas las partes de la oreja. El pliegue más externo se denomina hélix y forma el borde externo del pabellón auricular y es por tanto de gran visibilidad. Inmediatamente por delante se encuentra un pliegue que se bifurca en su porción más superior y que se denomina ante-hélix o anti-hélix, el pequeño saliente que protege la entrada orificio auditivo se denomina trago, frente a él un pequeño saliente llamado antitrago y formando una concavidad entre ellos la concha auricular.

partes oreja

Todos ellos tienen como misión orientar adecuadamente las ondas sonoras para dirigirlas hacia el interior del órgano auditivo. La porción más inferior es carnosa y carece de cartílago; se denomina lóbulo y si bien tiene menor importancia respecto de la audición sus alteraciones pueden tener repercusiones estéticas importantes.

Orejas de Soplillo, orejas aladas u orejas en asa

El mayor número de visitas en nuestra consulta es precisamente por este tipo de anomalía, ya que es la más frecuente. En este caso, las orejas se encuentran demasiado separadas de la cabeza, y con frecuencia suele acomplejar bastante al paciente, llegando incluso a minar su autoestima, especialmente en los casos en que se hayan visto afectados por comentarios o burlas en la infancia.

orejas en asa

Las orejas de soplillo se conocen técnicamente como Hélix Valgus. Este término latino hace referencia a una excesiva separación de la cabeza o prominencia hacia fuera del hélix (el pliegue más externo de la oreja). La causa principal de esta excesiva proyección del hélix es una insuficiente formación del segundo pliegue, el anti-hélix.

En este caso, la cirugía irá destinada a formar adecuadamente el pliegue antihelicoidal y ello tendrá como consecuencia acercar el hélix a la cabeza.
Con frecuencia explico a los pacientes que vienen a mi consulta que, si se miran a un espejo y con su mano acercan la oreja a la cabeza, se darán cuenta de que lo que hacen es incrementar la curvatura del pliegue antihelicoidal.

Orejas de tamaño excesivo

También puede ocurrir que la oreja sea demasiado grande en proporción al resto de la cabeza. En la cirugía se deberá de actuar sobre el cartílago en la zona en que sea excesivo, reseccionándolo y dándole la forma adecuada con los puntos de sujeción y suturas necesarios.

Es un procedimiento en el que hay que establecer un correcto balance de riesgo-beneficio ya que pueden quedar cicatrices muy visibles y no siempre es posible hacer una buena corrección de este problema. Con frecuencia el aproximar las orejas a la cabeza puede hacer menos perceptible un exceso de tamaño y resultar suficiente.

Orejas colgantes

En este caso, la oreja se encuentra descolgada, con apariencia caída y torcida. El tipo de intervención que requiere es complejo, ya que se debe manipular el cartílago superior para conseguir que se eleve la oreja y evitar el aspecto de descolgamiento.

Orejas con formas irregulares

Es común también encontrar diferentes formas en las orejas, principalmente por defectos congénitos en la formación de los pliegues y/o en la concha.

Dentro de este grupo, encontraríamos:

  • Orejas de duende o sátiro, con una forma puntiaguda más o menos pronunciada en la parte superior del hélix.
  • Orejas en copa o de concha, donde el hélix en su parte superior tiene un tamaño mayor del normal y además está contraído.

Lóbulos demasiado grandes, prominentes y/o lóbulos rasgados

Un lóbulo excesivamente pronunciado no siempre se debe a un defecto congénito. También puede provocarlo un traumatismo, el uso de pendientes muy pesados o el simple crecimiento normal de la oreja a lo largo de la vida.

La cirugía para estos casos se denomina lobuloplastia.

Ausencia parcial o completa de la oreja

La microtia es un defecto congénito de la oreja, presentando un desarrollo incompleto. Puede afectar a ambas orejas (bilateral) o únicamente a una de ellas (unilateral). Se denomina anotia cuando hay una ausencia total del pabellón auricular.

Un traumatismo grave puede también provocar la pérdida total o parcial del pabellón auricular.

Esta patología implica una cirugía reconstructiva de las orejas que suele planificarse en varias fases. En los casos de malformación congénita puede haber anomalías del oído interno que deben ser tratadas por el Otorrinolaringólogo.

Las malformaciones congénitas importantes son tratadas más adecuadamente por los especialistas más familiarizados con la Cirugía Plástica Pediátrica.

¿Para que tipo de pacientes es adecuada la operación de orejas?

La otoplastia es una cirugía que se practica tanto en adultos de cualquier edad como en niños.

En éste segundo caso, el momento indicado para realizar la intervención es cuando el niño expresa a sus padres la preocupación por el aspecto de sus orejas, ya sea por iniciativa propia o, más frecuentemente, porque algún niño del colegio le ha hecho mención a ello.

En los niños hay que actuar antes de que se forme un complejo, pero no adelantarse si el niño no muestra preocupación por el asunto.

Es una intervención también indicada cuando se ha producido un traumatismo que hace necesaria la reconstrucción total o parcial de la oreja.

otoplastia niños

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La técnica ¿Cómo se realiza una Otoplastia?

La técnica quirúrgica

La cirugía de las orejas se realiza bajo anestesia local sin ingreso, pero siempre en quirófano hospitalario. Comienza con una incisión en la parte posterior de la oreja cercana al borde de la misma, donde será menos visible la fina cicatriz tras la cirugía, y se aborda el cartílago auricular donde se realiza un rayado superficial en su cara anterior para facilitar el plegamiento necesario y formar adecuadamente el pliegue antihelicoidal, asegurándolo con unos pocos puntos de sutura para mantener la forma y, así, contrarrestar la elasticidad natural del cartílago, que tiende a recuperar su posición inicial.

Además, actuamos sobre la proyección excesiva de la concha auricular mediante puntos de material no reabsorbible desde la cara posterior de la concha de la oreja al periostio mastoideo (el hueso que se palpa detrás de la oreja). Esta fijación nos da un soporte permanente ya que está hecha sobre un tejido que no cede como es el periostio (membrana que rodea al hueso).

cirugía orejas

Según el caso, puede requerirse la extirpación de una parte del cartílago para lograr un efecto de oreja más natural.

Dado que para la sutura de la piel se utilizan puntos de material reabsorbible, no es necesaria la retirada de puntos, si bien se hace un control postoperatorio para evaluar la correcta evolución.

La proyección excesiva de la concha

No siempre se presta atención a un problema muy frecuentemente concomitante como es la proyección excesiva de la concha auricular, de tal manera que, si no se actúa simultáneamente sobre este aspecto, no se puede obtener un resultado completamente satisfactorio.

Es habitual tratar este problema resecando una cuña de cartílago.  Sin embargo, usando este procedimiento se puede originar un pequeño pliegue en la piel de la concha auricular que dificulta la higiene además de ser visible.

Nosotros utilizamos una fijación interna de la concha de la oreja al periostio del hueso subyacente (mastoides), lo que corrige la excesiva proyección sin extirpar ningún fragmento de cartílago, evitando con ello este problema.

La lobuloplastia

La lobuloplastia se centra en la corrección y reparación del lóbulo de la oreja cuando se ha roto, rasgado o está descolgado. Lo más habitual suele ser la corrección de lóbulos rasgados por el uso de pendientes muy pesados.

Dependiendo del caso, la intervención se realizará con una técnica u otra:

  • Cierre simple, cuando el agujero o desgarro no sea muy grande. Se realiza una sutura de la piel para cerrarlo.
  • Reconstrucción con colgajo, si el desgarro es más pronunciado y no se puede realizar un cierre simple. En este caso, se crearán dos colgajos de piel con forma triangular a ambos lados del agujero, que se entrecruzarán para hacer que el tejido cicatrizal no tenga forma lineal y proporcione un soporte que evite la recidiva del problema.

Esta cirugía se realiza bajo anestesia local sin requerir ingreso hospitalario, retirándose los puntos al cabo de unos 8-9 días.
Una vez finalizada la intervención, el paciente se va a casa, con unas sencillas pautas post operatorias. Se pauta tratamiento analgésico para minimizar las molestias.

La cicatriz que deja una lobuloplastia se va disimulando con el tiempo hasta ser casi imperceptible.

Cuando la herida haya cicatrizado por completo, el paciente puede volver a llevar pendientes, siempre que se practique un nuevo orificio que evite la coincidencia con la cicatriz de la reparación y no se usen pendientes demasiado pesados de forma habitual.

Antes de la cirugía

Consejos previos antes de someterse a la intervención

Si el paciente está tomando algún medicamento que altere las funciones de coagulación de la sangre, como por ejemplo las aspirinas o el Sintrom, debe informar al cirujano para que lo valore.

Planificando la operación

En la consulta, el cirujano plástico hará una valoración de su caso, analizando cuál es el problema estético y la mejor forma de corregirlo. La comunicación entre el cirujano y el paciente ayudará a aclarar cualquier duda sobre la intervención y el resultado que se puede esperar.

operación orejas

Es importante que el cirujano cuente con una experiencia contrastada en este tipo de operaciones y un dominio de la técnica, ya que según el tipo de deficiencia que presenten las orejas, se deberá actuar de una forma o de otra.

Después de la cirugía

El tratamiento post operatorio

Al acabar la intervención, se coloca un vendaje almohadillado suavemente compresivo que se retirará al día siguiente en consulta.

A partir de ese momento basta con utilizar una cinta de pelo elástica (tipo diadema o tenista) durante unos 8 días de forma permanente y por el término de un mes en total durante el tiempo que se permanece en casa y por la noche. Para lograr los mejores resultados, deben seguirse las instrucciones que el cirujano le prescriba sobre el uso del vendaje.

En los primeros 15 días tras la intervención, detrás de la oreja se coloca una fina tira de gasa empapada en una solución antiséptica higroscópica (que absorbe la humedad), lo que facilita la reabsorción de la sutura de la piel.

Transcurrido el efecto de la anestesia, para minimizar el dolor se pauta un tratamiento combinado de antiinflamatorios y analgésicos, que será suficiente para mitigar las molestias.

La vuelta a la normalidad

Al ser una intervención ambulatoria, el paciente se va a casa ese mismo día, aunque no suele incorporarse a su rutina diaria hasta pasados 3-4 días de la intervención. A las 48 horas tras la operación, el paciente ya puede lavarse el pelo evitando la excesiva exposición al agua. Indico a mis pacientes que sus orejas pueden momentáneamente mojarse, pero no ponerlas a remojo.

Durante el primer mes, se deben evitar todo tipo de actividades que puedan doblar las orejas, por lo que se recomienda dormir boca arriba o suavemente sobre los lados. Los niños deben tener especial cuidado con las actividades físicas.

Las curas son sencillas de realizar, por lo que no interferirán en la vida diaria del paciente. Durante los primeros 15 días consisten en colocar una fina tira de gasa empapada en un antiséptico especial que absorbe la humedad. Este material se lo proporcionamos a los pacientes y se les instruye para que lo hagan ellos mismos en casa.

La técnica de Otoplastia mejorada del Doctor López Burbano

A lo largo de los años, el doctor López Burbano ha ido perfeccionando la técnica de la cirugía de orejas pudiendo ofrecer una excelencia en los resultados, simplificando el post operatorio y minimizando las molestias:

La cicatriz no es visible, alojándola en la parte posterior, cercana al borde de la oreja en el lugar de unión de la oreja con la cabeza, evitando que se perciba cuando se lleva el pelo muy corto o recogido.

Otoplastia Zaragoza
  • El tiempo de vendaje se reduce a las primeras 24 horas, haciendo que el post operatorio sea más llevadero.
  • No es necesario retirar los puntos ya que se utilizan suturas reabsorbibles a corto plazo.
  • Transcurridos 8-10 días de la operación, no hace falta llevar nada sobre las orejas durante el tiempo en que se hace vida social. Sólo se recomienda llevar una cinta elástica tipo tenista durante el tiempo que se pase en casa y por las noches.
  • Los resultados son excelentes ya que se abordan conjuntamente los dos problemas más comunes: la falta de formación del pliegue antihelicoidal y la protrusión excesiva de la concha sin recortar el cartílago.

Riesgos de la operación de orejas

En términos generales, la operación de orejas es una intervención relativamente sencilla y no presenta grandes complicaciones si el cirujano que la realiza conoce a la perfección la técnica.

No obstante, puede surgir alguna complicación leve derivada del tipo de procedimiento. Raramente se puede desarrollar un hematoma en las primeras 24 horas y en ese caso, como se realiza una revisión al día siguiente, bastaría con soltar uno de los puntos de la piel para eliminarlo.

Las infecciones son excepcionales y requerirían un tratamiento con antibiótico que le prescribirá el cirujano. En mi práctica profesional nunca hemos tenido este problema dado que siempre operamos en quirófanos hospitalarios que tienen todas las garantías de asepsia.

Preguntas frecuentes sobre la otoplastia

¿Qué tipo de anestesia se emplea en la otoplastia?

La intervención se efectúa bajo anestesia local en el caso de adultos y niños mayores de 10 años, sin necesidad de ingreso, pero siempre en un quirófano de hospital.

Si el niño es pequeño, se recomienda realizar la operación con anestesia general. En este caso, se usa una mascarilla laríngea que permite el alta hospitalaria tras 2 horas de observación postoperatoria.

¿Cuánto dura la intervención?

El tiempo total de intervención suele ser de una hora para las dos orejas, aunque depende de la complejidad del caso y del tipo de problema que se deba solucionar.

¿A partir de qué edad se puede realizar la operación de orejas en niños?

La otoplastia en niños se aconseja realizarla a partir de los 7 años, cuando ya se ha desarrollado normalmente la oreja y se puede valorar adecuadamente el grado de malformación que presenta. No obstante, si el niño no está afectado por el problema conviene posponerlo en lo posible mientras no le afecte psicológicamente.

¿Dónde realiza la operación el doctor López Burbano?

El doctor realiza todas sus intervenciones en el hospital MAZ de Zaragoza. Aunque sea una intervención que se realiza con anestesia local sin necesidad de ingreso, debe realizarse siempre en un quirófano hospitalario, que nos garantiza unas óptimas condiciones de asepsia y seguridad durante la intervención.

¿Cuál es la experiencia del doctor López Burbano en la cirugía de las orejas?

El Dr. López Burbano cuenta con una amplia experiencia en la intervención de otoplastia en Zaragoza y ha optimizado la técnica para que al tiempo de obtener excelentes resultados los cuidados postoperatorios sean simples y permitan la incorporación a la vida normal en un corto período de tiempo.

¿Es visible la cicatriz de una otoplastia?

La cicatriz resultante no es perceptible en circunstancias normales, ya que queda en la cara posterior de la oreja cercana al borde de la misma y no es visible a menos que se voltee la oreja para visualizarla. No debe realizarse nunca la incisión en el pliegue natural que une la oreja con la cabeza ya que, en este caso, resultaría visible desde atrás con el pelo corto o recogido.

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