Doctor López Burbano tratamientos, cirugía genital femenina

Nos referimos como labioplastia a la intervención dedicada a la reducción de tamaño de los labios menores de la vulva, también conocidos como ninfas. En muchas mujeres su dimensión excede de los límites marcados por los labios mayores y esto hace que se vean como inestéticos. Independientemente del aspecto estético un desarrollo excesivo de las ninfas puede provocar molestias en las relaciones sexuales o con ropa de vestir ajustada. La cirugía consiste en eliminar esta porción redundante de los labios menores evitando que sobresalgan del contorno natural de la vulva.

 

La intervención puede hacerse bajo anestesia local con sedación o, si la paciente lo desea, con una anestesia general corta sin intubación (mascarilla laríngea) sin necesidad de ingreso hospitalario y tiene una duración de unos 30 minutos. Es una intervención en la que hay que extremar la hemostasia (coagulación de los vasos sangrantes) para evitar la aparición de hematomas que podrían retrasar la cicatrización normal. Los cuidados posteriores son sencillos y consisten en llevar una braguita de tejido elástico que produzca una suave compresión de la zona usando un salva slip que absorba la humedad de la zona manteniéndola  limpia y seca. No es necesaria la retirada de puntos ya que se utiliza una sutura subcuticular absorbible.

El objetivo de la intervención no es eliminar las ninfas, sino modelarlas a una dimensión normal en la que cumplan su misión natural como es el sellado de la entrada a la vagina para protección de infecciones.

Tras la intervención se recomienda un reposo durante las primeras 24 horas tras las cuales se puede hacer una vida normal. Existe restricción para mantener relaciones sexuales durante 3 semanas a un mes. En contra de lo que pueda parecer, las molestias postoperatorias son discretas y se resuelven con el uso de analgésicos sencillos (normalmente solo son necesarios las primeras 48 horas).

Con el paso del tiempo es normal que los labios mayores de la vulva vean disminuir su turgencia y den un aspecto avejentado de los genitales. Para paliar este fenómeno fisiológico de involución existe la posibilidad de realizar un relleno con tejido graso propio (lipofilling) al igual que en otras zonas del cuerpo mediante la extracción de tejido graso de otras zonas (caderas, abdomen) y una vez purificado proceder al relleno bajo la piel de los genitales externos. La intervención puede efectuarse con anestesia local más una ligera sedación o con una anestesia general corta sin intubación (mascarilla laríngea), en ambos casos no es necesario el ingreso hospitalario. Siempre realizamos todos los procedimientos en quirófano hospitalario por seguridad. 

En aquellas pacientes con un pubis (Monte de Venus) voluminoso se puede realizar una liposucción selectiva de la zona para adecuarla a una dimensión más estética sobre todo de cara al uso de prendas de baño con las que este problema puede resultar incómodo. La intervención al igual que todas las de cirugía intima se efectúa con anestesia local y sedación o con anestesia general corta sin intubación (mascarilla laríngea). No precisa ingreso hospitalario y los cuidados posteriores son sencillos.